Pueblo antiguos de España

Hacer una descripción exacta de los pueblos que habitaban España es harto complicado, pero se puede asegurar que estaba ocupada por los Tartesios, que a su vez se dividían en varias tribus, a saber: Cilbicenos (parte más meridional de la Península), Massienos (al oriente de los anteriores), Gimnetas (zona del Júcar) y Etmaneos e Ileates (Guadalquivir), más al norte los íberosCeltas eran los que habitaban la zona entre el Guadiana y Guadalquivir, hay discusiones sobre si los tartesios eran celtas o no, lo que si parece claro era que el nombre del rey tartesio Argantonios, era celta. Como se puede observar en el sur de la Península había una gran mezcla de culturas o tribus, de origen africano muchos de ellos y del norte de Europa otros. En estas zonas también convivían los Turdetanos que junto a los Tartesios eran las dos culturas dominantes en esta parte de España.

Vivían fundamentalmente de la agricultura (trigo, aceite, vino) y ganadería (brava), todo este comercio se hacía generalmente en embarcaciones que subían por el río hasta Hispalis (Sevilla) y de allí hasta otras partes de España. En esos años, las ciudades más importantes eran las que estaban emplazadas a lo largo de los mares y ríos, en la zona turdetana había más de doscientas ciudades propiamente dichas, lo que da cuenta de el auge del comercio.

Los tartesios tenían gran capacidad para anular las culturas de sus vecinos, tal es así que incluso los bárbaros fueron afectados por tal roce cultural. El sistema de castas era similar al de los romanos, los amos desde sus casas de lujo, tenían gran cantidad de esclavos para poder atender a sus extensas tierras. La suntuosidad era patente en sus habitaciones, en las que aparecían con profusión el uso de metales preciosos, como el oro y la plata. Aún así el metal no era muy estimado como valor económico hasta la llegada de los romanos. Como siempre el trabajo en las minas y el campo era muy duro y por esta época era normal el bandolerismo, en auge sobre los años 50 a.C.

El comercio entre los turdetanos y los tartesios era floreciente, aunque no suficientemente explotado, Gades y Tartessos eran las ciudades comerciales por excelencia. El comercio se hacía generalmente en barcos, que al paso de los siglos obtuvieron una gran maestría en el arte de la navegación.

Otro de los pueblos de los que vamos a hablar es el de los Iberos. Hay que hacer notar que Iberia siempre se ha considerado como la península ibérica‚ pero en épocas muy alejadas significaba la zona que está entre Valencia y el Ródano. Dentro de éstos había muchas tribus de las que otro día hablaremos -recuerde que hispanus.com se actualiza y amplía constantemente; datos que hoy no aparecen‚ aparecerán en breve-.

Su sociedad estaba fundamentada en la división entre ciudad y campo‚ aquélla generalmente guardada por castillos. Cada poblado era diferente a cualquier otro de su entorno cercano. Pero no todo eran diferencias‚ en la guerra o en momentos de peligro los jóvenes se unían y se colocaban en los sitios de mayor peligro. Es de hacer notar que en el Mediterráneolas atalayas eran de uso cotidiano por estos jóvenes no sólo contra enemigos interiores, sino también contra los piratas. Fuera de los castillos o murallas vivían los pescadores o agricultores‚ por tanto y como siempre les tocaba la peor parte en momentos de peligro.

Cada ciudad tenía sus propios aristócratas y las familias típicas de influencia socio-política. También disponían de su propia justicia‚ de la que se encargaban los más ancianos de cada ciudad.

Su cerámica‚ de la que se desprende mucha información acerca de la vida de los Iberos‚ es extensa y elaborada‚ pudiéndose observar en el Museo de Prehistoria de Valencia y en el Arqueológico de Zaragoza‚ en donde se muestra la artesanía de Liria y Azaila (Teruel) respectivamente.

Los pueblos baleares‚ que contaban en época romana con unos 30.000 habitantes distribuidos entre Mallorca y Menorca‚ vivían en abrigos naturales y no usaban monedas ni metales preciosos‚ hasta tal punto que aún trabajando como mercenarios pedían su paga en vino o esclavas. Su arma preferida, a diferencia de los pueblos de los que hemos hablado anteriormente, era la honda la cual se hacía de diferentes materiales según la distancia a la que se iba a utilizar.

Hablaremos más adelante de sus costumbres y ritos. Recuerde que Hispanus.com actualiza y amplia su información diariamente.

Hemos hablado en los dos apuntes anteriores de los pueblos antiguos del Sur y del Mediterráneo español; ahora toca el turno a los del centro de la Península. Éstos se dividían en: Celtíberos (zona oriental de la Meseta)‚ Vetones (zona occidental y meridional de la Meseta) y Vacceos(zona occidental y septentrional de la Meseta).

Los Celtíberos procedían de las estirpes que habitaban la zona del Levante español‚ en ellos se incluye a los Beribraces y Celtas. Se dedicaban en gran parte al pastoreo. La ganadería en esta época era vital para la manutención de todos los pueblos que ocupaban toda la parte central y septentrional de la península ibérica.

La población se centraba en ciudades (urbes)‚ aldeas (vici) y campestres (castella). Las guerras eran frecuentes entre los distintos pueblos celtíberos (Celtíberos‚ Arévacos‚ Lusones y Pelendones)

Su industria era muy fuerte: en las fraguas se hicieron las mejores espadas de la época‚ ni siquiera los romanos fueron capaces de imitarlas. También eran espléndidas las industrias artesanas de tundidores y tejedores de lana.

Al suroeste de los Celtíberos estaban los Vetones. Eran fundamentalmente pastores‚ a decir de las figuras de piedra representando verracos y pequeños toros que se han encontrado en zonas del Tajo y Guadiana‚ norte de Córdoba y sur de Salamanca y Ávila. Vivían en ciudades fortificadas con recintos amurallados y en poblados. En cuanto a su artesanía‚ cabe señalar la extrema tosquedad de sus productos; no aparecían dibujos en sus cerámicas excepto raramente.

Respecto a los Vacceos cabe decir que ocupaban León y provincias limítrofes, incluida Salamanca (Helmántica) que posteriormente pasó a manos de los Vetones. Una curiosidad de este pueblo es la forma de repartir las tierras: cada año se sorteaban y se trabajaban‚ los beneficios eran para la comunidad; era el primer comunismo existente‚ si se puede llamar así‚ pero eso sí‚ con clases sociales. Pueblo eminentemente cultivador, menospreciaba los metales preciosos.

El Oeste de la Península‚ ocupado por los lusitanos‚ no es tema que incumba a esta web‚ por tanto no se menciona.

En el norte existían varios pueblos‚ entre ellos estaban los Galaicos(actual Galicia)‚ Astures (actual Asturias)‚ Cántabros (actual Cantabria) y Vascones (actual región vasca ).

Todos estos pueblos basaban su economía en la agricultura‚ sobre todo en la recolección de frutos naturales‚ entre estos destacaba la bellota de la que, junto con la harina de trigo, se obtenía el pan alimento vital durante todo el año. En estas sociedades matriarcales las mujeres ocupaban los puestos que por extensión son considerados masculinos‚ aunque la autoridad del padre era omnipresente en la vida familiar.

Los castros eran la unidad social en la que se asentaban. Eran recintos amurallados dentro de los cuales se construían las chozas o cabañas‚ generalmente circulares.

Cuando los romanos entraron en España se encontraron con una gran amalgama de pueblos‚ y se unieron y fundieron con las culturas existentes a medida que iban conquistando las ciudades. Debido a este motivo, la unión, que siempre es deseable entre los pueblos de una misma nación, era harto difícil.

Uno de los mayores logros de los romanos fue la construcción de una colosal red de carreteras por toda España. La construcción empezó con César, quien se dió cuenta de la gran capacidad económica que tenía la Península: por ejemplo las minas de Asturias‚ León y Galicia fueron eficazmente explotadas.

Otro de los grandes logros de los romanos fue la introducción de los fundus -extensiones de unas 500 a 1.000 Ha-. En otras partes de España fue la masía o el cortijo que dependían de una ciudad o un municipio.

Los romanos empezaron a decaer por un debilitamiento del poder político‚ lo cual terminó en guerras sociales en las Galias y en la conversión a la delincuencia de muchos ciudadanos. Aparte, por supuesto, de la guerra contra los bárbaros.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *